viernes, 11 de junio de 2010

Los peligros de la obediencia

Ya comenté, cuando me pidieron diez cosas que me hacen feliz, que me apasionan los temas científicos.
Os voy a hablar de un tema muy interesante, yo ya lo conocía de hace unos años, pero encontré un documental recientemente que hablaba de ello y me parece muy instructivo compartirlo porque el conocimiento se ha de divulgar.
Tomo los datos de la Wikipedia sobre el EXPERIMENTO MILGRAM. Experimento sicológico llevado a cabo por el psicólogo Stanley Milgram que llega a unas conclusiones muy interesantes sobre la naturaleza humana.
La mayoría de las personas se autodefinen como buenas personas pero, ¿qué ocurre cuando alguien te pide que le hagas daño a otro? La estadística no miente el 100 por 100 de las personas haría daño a otra persona si se lo piden.

“El fin del experimento era medir la buena voluntad de un participante a obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando éstas puedan entrar en conflicto con su conciencia personal.
Los experimentos comenzaron en julio de 1961, tres meses después de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte en Jerusalén por crímenes contra la humanidad durante el régimen nazi en Alemania. Milgram ideó estos experimentos para responder a la pregunta: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el Holocausto sólo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?
Milgram resumiría el experimento en su artículo "Los peligros de la obediencia" en 1974 escribiendo:


Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en los oídos de los sujetos (participantes), la autoridad subyugaba con mayor frecuencia. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio."
Stanley Milgram. The Perils of Obedience (Los peligros de la obediencia. 1974)



"El investigador (V) persuade al participante (L) para que dé lo que éste cree son descargas eléctricas dolorosas a otro sujeto (S), el cual es un actor que simula recibirlas. Muchos participantes continuaron dando descargas a pesar de las súplicas del actor para que no lo hiciesen".

Como la entrada sería muy larga si quieres seguir leyendo sobre este apasionante tema pincha aquí

10 comentarios:

  1. Inteligencia crítica en Internet. Madre mía... ¡Milagro!

    Gracias por la información sobre Milgram, a mí personalmente me es súper útil, la he guardado para usarla, no sabía nada de él.

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  2. Ya había leido al respecto, pero nunca está demás recordar lo poco que sabemos sobre la naturaleza humana. Muy interesante. Gracias por compartirlo. Saludos

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  3. Vaya, q interesante...a pesar d todo yo no sé si sería capaz a hacer daño x orden ajena, m costaría muchísimo, no sé...

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  4. Muy interesante como podemos llegar a ser bondadosos en extremo y tambien crueles en el otro extremo. Voy a seguir el enlace que me parece que necesito yo tambien algo mas sustancioso para mi cabecita. un besote

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  5. es muy interesante, pero no entiendo porque pones lo de que lo pusiste cuando te pidieron lo de que escribas las diez cosas que te hacen feliz.... curiosidad

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  6. vale vale!! ya lo he entendido.. jejej que explicaste que te gusta todo sobre este tema!! jeje que pava...

    esta muy interesante... ;)

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  7. Buf. Yo no le daría descargas. Uno de mis lemas en la vida es: "No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a tí"
    Por supuesto, sí lo haría en el caso de que hicieran daño a mi gente. Por supuesto, diría como la Esteban. "MATO".

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  8. Hay personas que pueden opinar que no serian capaces de procurar dolor físico a otra persona pero, a veces, es peor el dolor sicológico que el físico. El maltrato se puede tomar muchas formas, no solo físicas. No porque exista ausencia de dolor físico deja de ser igual de cruel.
    Todo el mundo ha sido cruel con otra persona en un momento u otro de su vida.
    Pongamos por caso una persona que está dolida y se siente mal por algo que le ha pasado, entonces conmueve a sus amigas para que se apiaden de ella, de su dolor, y se impliquen en hacer daño a una tercera persona, que ella cree originaría de su mal, y estas se implican en hacer lo que la primera persona les dicta. Y seguramente incluso tendrán un sentimiento gratificante de estar haciendo lo correcto, burlándose, tramando artimañas para desacreditar y hablando mal de la persona a la que se pretende hacer daño. Y aunque no se apliquen descargas, el maltrato sicológico como el de este caso, sigue el mismo principio demostrado en el experimento Milgram. En el que unas terceras personas son capaces de hacer daño a otra para conseguir que una persona se sienta bien consigo misma. Paradojas... pero la vida esta llena de ellas.
    Solo hay que mirar el ejemplo de la iglesia que se jactan de ser tan buenos y piadosos, y han hecho tanto mal pretendiendo hacer el bien y creyéndose poseedores de una verdad suprema.

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  9. Acabo de leer el experimento Milgram. Me parece una pasada, pero es tan real como la vida misma. No nos damos cuenta y a diario todos en algún momento actuamos en contra de nuestra voluntad movidos por nuestra propia esencia humana. El hombre es así por naturaleza y eso no se puede negar. Todo el que diga... yo no lo haría. ES MENTIRA. A tí que te pongan a prueba veremos como reaccionas.
    Por eso mi duda siempre sobre el genero humano. No me enrollo más porque de aquí, podemos pasar al egoismo, la traición, la envidia, la mentira y un sin fin de etc....

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  10. Terminé mi paseo por tu blog. Te felicito, hacés cosas hermosas. También me anoté para tus sorteos, no suelo tener suerte, pero tal vez esta vez se me de :)
    Te seguiré visitando.
    Flavia
    http://puntoperdido.blogspot.com

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